Buscador
Buscador

¡Vaya cambio!

Antes y después: Una mini casa sin puertas

A pesar de su excelente ubicación, este piso llevaba años cerrado y abandonado. Una reforma integral ha sabido sacar todo su potencial.

02/01/2018 Realización: Tarina Guerra. FOTOS: Pedro Benítez Photography.

Se encuentra en el centro de Las Palmas de Gran Canaria, en la parte trasera del emblemático Parque Santa Catalina, donde cada año se celebra, entre otros eventos, el popular Carnaval de Las Palmas. Además, el apartamento está muy cerca de la playa urbana de Las Canteras y hay abundantes zonas de ocio y compras alrededor. La interiorista Tarina Guerra Talavera, de MYA Home Staging, fue la encargada de transformar el espacio obsoleto que era, con apenas 52 m2, en una bonita y moderna residencia turística a tan solo cinco minutos del mar a pie. Así lo hizo.

Abajo paredes
El primer paso fue modificar la distribución y optimizar espacio y luz natural. La idea: abrir en lo posible la planta; para ello hubo que derribar tanto el tabique como la puerta del recibidor. También se integró un pequeño balcón que daba a un pasillo con vistas poco atractivas. La cocina se adelantó al pasillo, para dejar detrás una coqueta zona de vestidor. También se colocó un falso techo en toda la vivienda y así facilitar el tema de las nuevas instalaciones eléctricas y de agua.

Azulejos en el baño y la cocina
El apartamento conservaba todos los revestimientos originales de los años 70. Fue imposible retirarlos, debido a su buena colocación, por lo que se pusieron encima los nuevos en el cuarto de baño, y se cubrieron con planchas de Pladur en la cocina. En ésta, el salpicadero sobre la zona de cocinado está decorada con azulejos de vivos colores y aspecto vintage. Para darle todo el protagonismo, se completó con una encimera de Silestone blanco. La estilista decidió hacer una combinación en forma de collage. El resultado no puede ser más dinámico.
CLAVES DECORATIVAS:
- Funcionalidad ante todo. Ese objetivo ha regido la decoración, que es cómoda y actual, con muebles de líneas sencillas y en colores neutros: blanco, negro y madera.
- Vestidor económico. En vez de montar un armario grande, se creó una zona para colgar ropa con baldas y riel, de Leroy Merlin. Se completó con un módulo Pax, de 50 cm, de Ikea, y una cajonera de la misma firma a la que se cambiaron los tiradores por unos de cuero, de Zara Home, para personalizarla. Por útlimo, se añadieron espejos y uno de cuerpo entero, adquirido en Leroy Merlin.
- Piezas recuperadas. Para ahorrar en el presupuesto, la anacrónica puerta de la entrada se renovó con pintura a la tiza Autentico Versante gris lava. También se pintaron con este producto las sillas del comedor.
- Iluminación dirigida. Lámparas suspendidas, apliques y focos refuerzan la luminosidad y crean distintas zonas y puntos de atención.

Publicidad

Ver más articulos